domingo, 29 de noviembre de 2009


MODA INFANTIL A BENEFICIO DE CASA CUNA
Para dormir mejor
La tienda Maestro acaba de lanzar su colección de camisones para nenas. Saliendo de su habitual estilo y público, en esta ocasión, la firma cumple con su compromiso de responsabilidad social.
por
Lourdes Peralta

Maestro lanzó esta semana su colección exclusiva –y limitada– de camisones infantiles. El proyecto nació en febrero y fue rotulado “Por un hogar de ensueños”. El equipo de trabajo estuvo compuesto por la ilustradora Amelí Schneider Zaldívar (30) y las diseñadoras de moda Silvana Franco (28), Liza Zanotti (37) y Guadalupe Halley (29).

Amelí, artista plástica, fue eje en la definición del producto y hacedora de los tiernos motivos que portan los camisones. “En Paraguay no hay una carrera de ilustradora, digamos que pasé de la pintura al dibujo y ahora al camisón”, cuenta contenta. Soy docente, así que estoy muy vinculada a los niños, quizás por eso pude captar enseguida el alma del proyecto. El factor social también influyó en mí, los artistas necesitamos algo que nos motive o no le encontramos sentido a las cosas”.

Silvana, diseñadora de Maestro, con su pancita acudió puntualmente a la cita. Su bebé nacerá en enero y es un varón. “Estoy feliz, hacen falta hombres para tantas mujeres”, afirma.

–Para esta colección tuviste que pensar en nenas.

S: –Sí, pero nena o varón siempre son inspiradores; aquí el tema es la infancia y todo lo que la constituye: familia, descanso, valores que solo encontrás en un hogar.

Por su parte, Liza, diseñadora gráfica, está volviendo al mundo laboral exterior. Tiene 3 hijos varones y comparte la opinión de Silvana: “A mí tampoco me afecta, yo a mis nenes siempre los vestí como quise, llenos de colores. Esta colección fue mi mejor manera de regresar al diseño”.

–En el universo de colores femenino, ¿predomina el rosa?

A: –Jugué con todos los tonos: rosa, celeste, lila, amarillo, verde... No hice distinciones, ni pensé que por ser nena tuviera que predominar el rosa. A los niños les gustan todos los colores. Somos los grandes los que tenemos prejuicios. Los niños de hoy eligen qué color usar y a veces sorprenden.

–¿Cómo adecuaron las ilustraciones de Amelí al diseño?

S: –Nosotras nos guiamos por lo que ella definió. Lograr los mismos colores fue un proceso muy difícil, la gente ni se imagina.

L: –Sí, para mí el tema de la serigrafía fue un aprendizaje. Muchas idas y vueltas para controlar. Porque si Amelí puso un color naranja, por más que a nosotras nos gustara el rojo, tenía que ser naranja. El resultado salió perfecto.

–A la hora de usarlos, ¿cómo son los camisones?

S: –Supercómodos, calidad excelente, diseños bien de nena; nada de molestos botones ni gomitas.

A: –Ropa para ser libre en el hogar, tiene algo de reivindicativo también para la niña.

–¿Cómo relacionamos la compra con la beneficencia?

L: –Comprando este camisón (podés coleccionarlos) estás ayudando a otros niños. A nosotras este trabajo nos hizo sentir bien, no es mucho, pero es un granito de arena. Que el Gobierno vea que todos estamos preocupados por los problemas sociales; hay gente que puede y está colaborando. Lo ideal es que los padres no solo compren, sino que les expliquen a los niños que es por una causa noble y conversen sobre qué significa cada frase impresa. Ahora, con tanto consumismo, tenemos que volver a lo simple para recuperar los valores.

S: –No es cualquier camisón, sino un obsequio con sentido especial. Fin de año es una época clave para regalar y qué bueno poder hacerlo ayudando a otros.

El regalo comprometido

Podés elegir la leyenda que más te guste: “Un hogar de ensueño donde crezco rodeado de amor”/ “Donde vivo en contacto con la naturaleza”/ “Donde Dios nos enseña a compartir”/ “Donde soy y pienso libremente”/ “Donde juego y me divierto”. “Donde me acuesto y me levanto feliz”/ “Donde todos disfrutamos la vida”. Amelí explica: “Todas las prendas llevan impreso un mensaje. En la gráfica no hay computadoras, ni celulares, ni personajes famosos (algo normal para los chicos de hoy) porque busqué elementos comunes entre los dos mundos: bicicletas, globos, flores, muñecas. Eso vale tanto para un chico proveniente de un hogar privilegiado como para el que no está en esa condición”.

Los camisones “Por un hogar de ensueños” no vienen por talle sino por denominación –de menor a mayor–: “Pequeñas y cariñosas”, “Preciosas señoritas”, “Hermosas mujercitas” y “Súper enamoradas” (van hasta 18 años). “Aunque tengo anotadas algunas mamás que también quieren uno”, dice Amelí asegurando el éxito.

Calidad de hogar

La Fundación Casa Cuna, “Dr. Carlos Santiviago”, tiene 67 años de labor. Su directora es la señora Patricia Troche de Fúster, quien ha logrado mantener lazos de confianza y solidaridad con varias empresas de nuestro medio. Casa Cuna asiste actualmente –en sus 3 casas– a más de 300 menores (hijos de padres insolventes) brindando albergue seguro, nutrición, atención médica y provisión de medicamentos. Que la Navidad sea también un tiempo de esperanza para estos niños (contactos: 223-611).
28 de Noviembre de 2009 11:20

1 comentario:

  1. Hermoso arte en verdad, te felicito.

    Saludos,
    desde Lima-Perú

    ResponderEliminar